Con títulos (12 o 14 performances)
Performance
26.02.2025
Nunca sabemos dónde, cuándo y cómo se manifiesta una performance; ese es su ámbito: lo incierto. Pueden aparecer de modo ostentoso o pasar desapercibidas, hacerlo de manera abrupta o sigilosa. En esta ocasión, aquí en la galería Isabel Hurley, a fines de febrero del cuarto de siglo, presentamos performances inéditas según los criterios de cada autor y de cada autora y con una suerte de puesta en común que hemos realizado con generosidad y atención a los compañeros: cooperando, colaborando. Y cada uno de los proyectos se ha definido atendiendo tanto las posibilidades de este modo de producir arte como al hecho apenas contestable de que la forma ‘performance’ en las artes visuales surge desde siempre con la frescura de las artes vivas —aunque también ya consolidada en formatos videográficos—, con una poética singular y con la desnudez del gesto. A pesar de una ya larga ‘tradición’, que en ocasiones hace sentir demasiado su peso, aquí intentaremos eludir algunos estereotipos mediante ligeros desvíos. Pondremos en marcha una suerte de microcambios que sabemos que nunca serán suficiente; pero será una apuesta que tratará de generar la ampliación de sus propios recursos técnicos, formales y conceptuales. Junto a una performance, igual que al lado de toda producción artística que podamos considerar interesante, siempre aparece algún matiz de carácter meta-artístico; porque extender las posibilidades del arte, erosionar los límites de la cultura y ampliar el mundo, es nuestra tarea. Y estas maneras que traemos puede ser tan sencillas como complejas, pero en todo caso siempre son herramientas de mil opciones aún por descifrar, por articular, por combinar…
Presentamos 12 o 14 performances, quién sabe cuántas exactamente. Y el público se podrá preguntar si algo puede estar escapándosele más allá de su percepción inmediata o, incluso, si entre los asistentes también pueden asomar acciones de carácter performativo; ¿por qué no?, conectar con lo que está ocurriendo, hacerse preguntas o interactuar. Porque a la vista de quienes vengan a compartir, con el aliento vital que nos contagia: nos arrastraremos, caminaremos, correremos, nos mancharemos, gritaremos, cantaremos, nos coseremos, comeremos, nos esconderemos, pintaremos, serviremos, bailaremos, susurraremos, chuparemos… y seremos soeces, histriónicos, sinceras, mentirosos, contenidas, graciosas, tiernos, violentas… y derramaremos, y anudaremos y nos mojaremos, haremos ruido, quedaremos en silencio… y politizaremos, criticaremos, sentiremos, enunciaremos, induciremos, y… en fin, os miraremos, expectantes; porque esto no puede existir si no compartimos lo que ocurre en el reflejo de nuestras pupilas, en el eco vinculante de nuestros oídos, en el tacto recíproco, en el acorde de nuestras resonancias y nuestras resistencias. Así que, ofrecemos la mejor de nuestras bienvenidas y nos complacemos en complaceros, quizás también en inquietaros y afectaros… con el mejor de nuestros afectos.
Comisario, Joaquín Ivars
“CON TÍTULOS, 12 o 14 performances”
Fronteras – Licet González.
Comienzo adoptando una postura firme para luego transitar de rodillas e iniciar un reptado cargado de esfuerzo. Durante este desplazamiento, hago pausas para inflar un globo negro, generando una tensión que crece con cada respiración. Me deslizo entre el público moviéndome entre sus piernas mientras continúo inflando el globo y avanzando lentamente. En un momento de liberación, lo suelto, rompiendo así la presión acumulada.
Hilvanando – Sofía Ruiz Sorokina.
Las formas en las que las relaciones se tejen y se destejen, se comprimen, se estiran, se rompen. Algo muere y muta, algo nace en el encuentro entre dos cuerpos: un mundo y una vida, un cuerpo común, espantoso, fascinante. El sonido de las telas desgarrándose, los hilos rajándose y las respiraciones agitadas dejan entrever los entresijos de los cuerpos presentes.
Instrucciones para el éxito: una mentira bilateral – Irene M. Kenth.
“Instrucciones para el éxito: una mentira bilateral” invita a reflexionar sobre el brillo ilusorio de las fórmulas pre-fabricadas de felicidad. La obra se sumerge en la ironía de esos discursos que prometen soluciones mágicas pero que en realidad dejan una sensación de vacío. Así, se cuestiona la fe ciega en la autoayuda y la obsesión por el éxito instantáneo.
Respiro, luego existo – Isabel Atencia.
Oculta, se desdibujan los límites entre presencia y ausencia, identidad y anonimato. En esta performance, el cuerpo se convierte en un símbolo mutable, explorando la relación entre lo visible y lo oculto. La sábana actúa como velo de protección y frontera, cuestionando la percepción y el espacio compartido.
Rutina de noche para un sueño profundo – Rocío Meléndez.
Para lograr un sueño placentero es fundamental alcanzar un estado de relajación. Después de un día cargado de obligaciones, trabajo o estudio, sumado al estrés de la ciudad y su constante ajetreo, es esencial encontrar una forma de desconectar y sentirnos en un entorno cómodo y privado. Por ello, en esta rutina del sueño se incorpora la práctica de relajación a través del ASMR, presentándola como una experiencia que oscila entre la ensoñación y lo sensual.
Deja que te contagie… – África Guerrero.
Me embarco en un viaje introspectivo donde el público se convierte en testigo de mi proceso de autoexploración. Conecto con mi interior a través de la meditación y la escucha atenta de mi cuerpo y mente. A medida que avanzo en este estado, lo oculto y oscuro del ser comienza a manifestarse en el cuerpo. Al finalizar, invito al espectador a confrontar mi figura expuesta.
Fragüero – Isa Gómez.
Con una cuerda voy anudando y desanudando mientras camino hacia delante y hacia atrás. El ritmo lo marco cantando en bucle el fragmento de una letra por bulerías hasta que llego a la calle. Ya sin cantar, anudo la cuerda a mi ombligo, me fumo un cigarro y cuando acabo, corto la cuerda con el fuego del mechero.
Sueño de libertad – Rodrigo Eréndira.
Ojalá se pueda despertar y que nadie estropee las cosas.
Hagan cola para tocar el cuerpo del autor, está completamente a disposición del espectador.
Pareciera que hay interés en crear un espacio de intimidad. ¿Estamos en su sueño o en otro lugar?
Da igual, puede que todo esto, al final, ni sea sueño ni sea libertad.
El atracador pirexiano lo disolverá.
Pezones – Lidia Álvarez.
Un hilo rosa atraviesa cada uno de los pezones que dos personas van comiendo, rumiando, hasta que acaban por hacerlo desaparecer y, en un bucle interminable, vuelve a salir el hilo de las bocas colocándose en su lugar original, para luego volver a hacerlo desaparecer y aparecer eternamente, comiendo y devolviendo, en un tomar y dar constante.
Protección, límite y angustia – Lucía Navas.
Trazar un círculo, crear un territorio seguro. «Soplaré, soplaré y mi casa derribaré», enuncio. Expandir el contorno soplando con esfuerzo, tambalear la frontera. «Soplé, soplé y mi casa derribé «, el círculo se rompe. La apertura se convierte en la posibilidad de un intercambio, de una transformación, de un crecimiento.
La danza del sol – Martina Bencomo.
En el vídeo de esta semana aprenderemos una coreografía muy sencilla y a la vez divertida con la que no solo te relajarás y escaparás un poco de tu rutina, sino que te ayudará a abrirte y ser un poquito más tú mismo. ¡No tengas miedo de dejarte fluir y expresarte en tu mejor versión!
Si te ha gustado y quieres liberar tu cuerpo y mente no te olvides de seguirme para ver más tutoriales, y recuerda… ¡Siempre con una gran sonrisa!
Con permiso, señores – Laxman Martínez.
Avanza, firme y callado, con una promesa dorada en la bandeja. A la espalda, cien pesares guardados, sirve alivio, con el jornal cargado.